Ingredientes:

  • 1 kg Calamares congelados ya limpios y cortados.
  • 4 cebollas.
  • 100 ml de vino blanco.
  • Aceite y sal

Preparación:

  1. Si los calamares que has comprado no están ya limpios y cortados, deberás limpiarlos separando la cabeza de las patas, cortando las patas de los ojos y la boca, limpiando bien el calamar por dentro y cortándolo en aros. Si tienen tinta, resérvala para otro plato, por ejemplo para preparar arroz negro, y cuidado que no te manches ni se manche el calamar!
  2. Pela la cebolla y córtala en tiritas finas. En una sartén añade un poquito de aceite, ponla a fuego lento y echa la cebolla. Hazla así, muy poco a poco, pochándola, para que se caramelice con sus propios azúcares durante 15 minutos y hasta que empiece a dorarse ligeramente.
  3. Transcurrido ese tiempo, añade los calamares a la sartén, echa un poquito de sal y sube el fuego al máximo. Remueve y dale vueltas durante 5 minutos y agrega el vino blanco. Déjalo otros 5 minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol pero con cuidado de que no se pegue ni la cebolla ni los calamares a la sartén.
  4. Retirar del fuego, y probar y rectificar de sal si es necesario.